Publicado por
jesusantogo
el
-¡Vago! Le gritó aquel gendarme desde la radio patrulla en que iba, en "El Centenario" de Bogotá. -Apuesto a que no se aguanta ninguna broma, dijo otro. Era cierto. "El Embrujado" iba pensando cómo serían las ventas ese día. Y no lo podía creer. En la misma tierra adonde vivió tantos años, ahora estos personajes hacían lo mismo, así fuera en son de broma, como a cualquier truhán que es perseguido por éstos. Algo parecido le pasaba en "La Casa Embrujada". Incluso, desde antes de llegar a vivir en ella. -Como es autista, se la podemos hacer sin que nadie se de cuenta, dijo otro. "Ríos Revueltos" se burlaba. En alguna ocasión, uno de estos imaginarios siniestros decidió enviarle mensajes muy sibilinos, justo para que los entendiera. Y nunca los entendió. Como intuir que Clavijo en el barrio Santa Bárbara en Bogotá al momento que llegaban con Lozano a fabricar sus famosos estuches para fantasías, escondía a su perro -un pastor al...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones