-¡Vago! Le gritó aquel gendarme desde la radio patrulla en que iba, en "El Centenario" de Bogotá.
-Apuesto a que no se aguanta ninguna broma, dijo otro.
Era cierto. "El Embrujado" iba pensando cómo serían las ventas ese día. Y no lo podía creer. En la misma tierra adonde vivió tantos años, ahora estos personajes hacían lo mismo, así fuera en son de broma, como a cualquier truhán que es perseguido por éstos.
Algo parecido le pasaba en "La Casa Embrujada". Incluso, desde antes de llegar a vivir en ella.
-Como es autista, se la podemos hacer sin que nadie se de cuenta, dijo otro.
"Ríos Revueltos" se burlaba. En alguna ocasión, uno de estos imaginarios siniestros decidió enviarle mensajes muy sibilinos, justo para que los entendiera. Y nunca los entendió.
Como intuir que Clavijo en el barrio Santa Bárbara en Bogotá al momento que llegaban con Lozano a fabricar sus famosos estuches para fantasías, escondía a su perro -un pastor alemán- y que según se lo dijo "Primorov" después que otro parecido casi lo castra en aquel interior cuando quiso defender a su mascota, que no era de raza pura. Un simple gozque, no más. Y sin embargo ya se lo habían advertido aquellos intelectuales de la muerte mediante este ajedrecista.
Tuvieron que pasar casi 30 años años para que comenzara a hilar el complot a que había sido sometido. El día que aquel perro lo mordió en el escroto de sus genitales y en una pierna, al ir a la comisaría que estaba en el Restrepo, y que ahora está en el Quiroga, adonde funcionó en otros años uno de los almacenes "Tía" o "Ley", que son famosos en Bogotá, pero que por los años en que se sucedieron dichos hechos nunca comprendió el mensaje de este cuando le prestó la novela de "El lobo estepario" de Hernam Hess para que la leyera. Su hermana moriría pensionada por la F.A.C. (Fuerza Aérea de Colombia) víctima de una embolia cerebral muchos años antes, y solo el día que se lo encontró en el parque de las Cruces, y le comentó lo sucedido a ella y acerca de su origen judío, comenzó a captar el sentido de dichos mensajes. En el primer día que organizaron lo necesario para montar una micro empresa de estuches, Clavijo que escondía a su perro Damián en el jardín de su casa, le dijo lo que Hernán Hess representaba para la literatura, y de manera sugestiva para que la leyera se la prestó, y que gracias a esta admiración por el escritor le dio el nombre de uno de sus personajes, a aquel perro que tenían con su hermana: "Damian". Un perro pastor muy parecido al que casi lo castra en la misma puerta de su casa poco tiempo después, fueron tantos los que llegaron a aquella comisaría, que Carlos renegó porque tenía que matar a su perro por culpa del...
-A Zoonosis lo llevaron porque no tenía la vacuna contra la peste de rabia, dijo "Mil Muertos".
Gustavo, un gendarme que hizo con "El Embrujado" unos cursos para profesores en la Normal, en esos tiempos de paros indescriptibles en dicha universidad, le echó uno de esos cuentos bárbaros arguyendo que lo estaban buscando porque era un enemigo publico, a sabiendas que ni siquiera sus familiares lo conocían, y mucho menos que fuera el dirigente de aquella cauda de maestros que denigraban del gobierno, y exigían el aumento de salarios, para que la gendarmería le hiciera creer que era un revoltoso, sin serlo.
Pero así fue.Con un amigo en Bogotá fue detenido por unos avizorados detectives de ese organismo estatal que perdió algunas de sus funciones, le dijeron que era un tipo peligroso, mientras el investigador le fue contando uno a uno su participación en supuestas reuniones clandestinas que este tuvo en un centro cultural muy afamado, y que incluso hasta escritores afamados de orientación política muy diferente a la que este le sugería, con el fin de enredarlo en el marasmo de la persecución. Tal vez por ser autista. Y sin embargo, aquel amigo gendarme tenía el mismo nombre y apellido de uno de sus familiares a quienes casi ni conocía, un mensaje que también con los años le sugirieron que esas persecuciones de imaginarios a que fue sometido, podrían ser producto de sus mismos familiares que ni conocía, y quienes seguramente tendrían algún poder o influencia en esas instituciones.
Lo dicho por Clavijo antes de morir -después de conocerlo durante casi treinta años- y una vez que "El Embrujado" hubo escapado del hospital de la Hortúa recién operado de la columna vertebral, dejaba entrever que era otro mensaje muy parecido al de una compañera de la Universidad Libre, cuando juntos hicieron otro curso con unos profesores de la Aduana Nacional, y festejaron algunas veces en una de las discotecas de la avenida 19 de esos tiempos, en donde le contó que era la manera de liberarse porque no era hija de sus padres, sino solo porque figuraba como tal en la partida de bautizmo, y que solo la querían como sirvienta de la casa. Que estaba prisionera, y que andaba buscando la manera de liberarse, sobre todo de su hermano mayor, que si era de la sangre de ellos, pues solo la querían como sirviente. Y nunca la volvió a ver por más, aunque insistió ante sus familiares para que le dieran alguna razón sobre ella, porque decían que los había abandonado del todo, sin importarle el negocio de la prendería que tenían sobre la carrera décima con décima. Era como si fuera otro de esos mensajes que en su momento nunca comprendió.
Eran tiempos en que deambulaba sin sentido por las calles sin captar por qué todos los personajes de calles del centro de la ciudad le salían por montones a amenazar, como si alguien los hubiera alborotado, que incluso hasta los vendedores ambulantes que conocía desde hacía muchos años se burlaban, a la vez que pretendían considerarlo como el más rebajado de la sociedad porque en los negocios a donde entraba no lo querían atender, por más que pudiera tener toda la plata del mundo. Podría ser bien educado, pero nada. Un complot que todavía no entendía, y a pesar que según dicen las malas lenguas el pobre Clavijo murió por esos días en que se burló de este, diciéndole que no era hermano de los hijos de sus padres porque era de origen semita, y que fue negociado por unos cuántos denarios de los que usaban en sus tiempos los viejos gladiadores del imperio romano, y que le recordaban a esas historias amargas como las "Memorias de Adriano", contadas por Margareth Yourcernar.
"El Embrujado" estaba siendo zaherido en las calles de su propia tierra por algún fulano que como sombra lo perseguía desde que tenía uso de razón. Aquella película de "Investigación de un ciudadano libre de toda sospecha" con Gian María Volonté y Florinda Volkan, dirigida por Elio Petri, apenas le dejaron intuir en su momento sobre lo que eran esos laberintos de persecuciones de imaginarios dentro de estas sociedades que siendo democráticas, permitían semejantes afrentas contra las dignidades de las personas de bien, por aquellos que se consideraban de ley, y en donde era inculpado, y los que cometían sus ilicitos, eran de los mejores.
-Lo ve, dijo el comisario Rincón. Esos imaginarios de vieja raigambre todavía perduran en nuestros tiempos.
"Conciencia" estaba de acuerdo. Clavijo había muerto en esa disputa que tenía por la casa con sus supuestos hermanos, y todo se parecía dentro de la paranoia de "El Embrujado" a que los mismos familiares hubieran propiciado su muerte porque estaba muy viejo, y además su hermana de apellido con la que compartió casi toda su vida, ya no estaba viva, y los intereses de la familia no podían quedar en las manos de cualquier desadaptado. Mucho menos en las de un aparecido que fue reconocido por los padres de ellos, gracias a la dote que le dieron los familiares semitas. que ni siquiera para ellos la historia los tenía en cuenta.
-Así es como lo queremos, dijo "Pandilla Salvaje".
Se burlaba. En Bogotá sucedió lo mismo. Recordaba aquellos teatros montados desde joven por cuenta de estos imaginarios que hablando de ley le hicieron creer que era un fugitivo. Era una marca de familia que con los años fue distinguiendo sin comprender el por qué, ya que para estos personajes era de la peor ralea, y en cambio ellos eran de unos linajes de mejor alcurnia, que ni siquiera soñando en las mismas ficciones de "Borges como en la de aquel soñador que sueña, y cuando se despierta él también es un sueño", lograría que lo dejaran de perseguir.
-¿Si éstos son los de mejor alcurnia, cómo serán las de aquellos que no tienen sangre azul? Dijo "Conciencia".
-No hablemos de los girondinos en la revolución francesa, o de las leyes en el lejano oeste en los Estados Unidos.
-Uds. apestan, dijo "Mil muertos".
-Por qué no podemos robarnos una casa de medio peso.
-Con que con esas, dijo el comisario Rincón.
-¡Secuestradores! Gritó el "Embrujado". ¿Quieren que les cuente la historia sobre cómo fue el secuestro de Patricia Hearst.
-¡Billete puro, papá! Gritó "Ríos Revueltos".
-¡Uds son de los peores que he conocido! Gritó iracundo "El Embrujado". ¿Les gustaría que amenazaran a sus hijos en las mismas casas de Uds.?
-Son familias de chupa sangres, dijo el comisario Rincón. Apuesto que le están arrojando gatos muertos por las calles por donde va. Y lo hacen en las noches.
-¡Miserables...! Dijo "El Embrujado". Van acabar con toda la fauna animal.
Todavía "El Embrujado" recordaba cómo comenzaron a acabar con los gatos y los perros que él conocía en aquel barrio, y que se parecían a esos fantasmas donde las escorias eran los reyezuelos que tenían tanto poder que..
-No piense así, dijo "Conciencia". Vendrán los tiempos en que estos imaginarios pagarán sus canalladas.
-Veinte Julieros, dijo "Mil Muertos". Yo también se de historia. A todos les gusta...
-Estamos de acuerdo, dijo "Ríos Revueltos". Pónganme un billete de cincuenta, y verán.
Era cierto. "El Embrujado sabía que lo querían matar, y le hacían creer que era de lo peor en ese barrio.
-¡Las pestes son Uds.! Gritó duro. ¡Secuestradores de buena alcurnia! Reiteró enojado.
-Pobre, dijo aquella enfermera que se le parecía mucho a una vecina de la "Casa Embrujada", y que justamente pudo haber sido una de sus alumnas en aquellos tiempos que fue profesor.
Entonces recordó a aquel de apellido "Amado" que en un carro se le apareció por los lados de la Universidad que queda por la circunvalación en Bogotá, cuando quiso ir a averiguar por qué al hacer clic en diferentes cafés de internes donde estaba su nombre en la base de datos del Distrito de Bogotá en el último concurso de maestros que hubo por esos años, nunca funcionó dicho enlace, como si desde lo alto alguien lo quisiera ver deambulando por las calles de por vida.
"Lenguitas" bostezó, y le dio risa.
-Sabe una cosa dijo, Ud. es un secuestrado desde niño. Y esta casa tiene...
Así comenzó a entender que la conspiración venía desde siempre, y que a su entender estos personajes eran tan laboriosos que...
-Pelagatos, dijo otro.
Matan y comen del muerto. Y quieren seguir comiendo de por vida.
-¿Y por qué no sigue contando lo que estaba diciendo? Dijo el comisario Rincón.
-La esquizofrenia es así. No puede tener una conversación con otro. Por éso su familia...
"Mil muertos" se burlaba, y decía que esas eran simplemente las formas como "El Embrujado"rehuía a la tortura de sus fantasmas, acusando a otros.
-¡Miente, dijo "El Embrujado". Yo estaba hablando de...
Era terrible, todavía no podía recordar qué estaba hablando de "Mis Bellas Genios".
-Lo ve, dijo otro.
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